Radicales libres


Los radicales libres, a pesar de su comportamiento en extremo reactivo, no son elementos propiamente malignos. Nuestro cuerpo los fabrica al metabolizar la energía de las células, pues ayudan a combatir bacterias bajo el mismo mecanismo con el que alteran las células sanas.

Mientras se encuentran en cantidades controladas, la homeostasis de nuestro cuerpo no se ve afectada, ya que producimos enzimas (como la catalasa) que los mantienen bajo control. Por otro lado, cuando factores externos como el cigarro, el alcohol, los hidrocarburos y demás contaminantes en el ambiente que producen radicales libre llegan a nuestro cuerpo, la amenaza se incrementa. pero esas no son las unicas fuentes de radicales; los ácidos grasos, como los incluidos en la leche, la exposición constante a la radiación solar, la falta de ejercicio e incluso el estrés son variables que también contribuyen a la generación interna de estos elementos.

Las células obtienen su energía a través de la mitocondria. Esta, a su vez, requiere de un combustible (Trifosfato de adenosina o ATP) para funcionar, y lo obtiene del oxígeno y los nutrientes que llegan al cuerpo. En el proceso de transformación, hay elementos que sobran del proceso y que vagan por el cuerpo. Estos son los radicales libres. Así funcionan y éste es el daño que ocacionan:

  1. Durante el proceso de metabolización de energia celular, en el que la mitocondria procesa el combustible que requiere la célula, los elementos sobrantes son liberados fuera de la célula. Estos átomos o moléculas cuentan con un electrón libre que busca otro electrón para estabilizarse, por lo que se llaman radicales libres.
  2. En muchas ocaciones encuentran dicho electrón en las moléculas de colesterol y oxígeno que componen la membrana celular. Ahí lo roban y corrompen la pared celular; y así dan origen a otro radical libre en un proceso conocido como reacción en cadena de peroxidización.
  3. La célula comienza a presentar hoyos que permiten el paso a los radicales libres, capaces de corromper otras partes de la célula, incluido el ADN. Estas nuevas moléculas también buscarán aparejarse con algún electrón, que con seguridad obtendrán de celulas sanas.
  4. Un método para evitar los daños y el crecimiento de la población de estos radicales es nutrir al cuerpo con fuentes antioxidantes, como la vitamia A o la C, al igual que la coenzima Q10, fuentes ricas en electrones.

Basado en un articulo de Popular mechanics en español.

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