Paul Lauterbur

La belleza está en el interior

Aunque ver los huesos en placas de rayos X es muy divertido, la resonancia magnética ha hecho más por nuestra salud. En los años setenta, el químico estadounidense Paul Lauterbur, junto con el británico Peter Mansfield, desarrolló la técnica de Imagen de Resonancia Magnética (MRI) que sirve para ver, por medio de tecnología nuclear, los tejidos y órganos vivos dentro del cuerpo. Por este invento, ambos ganaron en 2003 el Nobel de Medicina.

“El MRI es importante para el diagnóstico médico y la investigación porque pueden obtenerse imágenes de alto contraste y muy claras de tejidos blandos (comparable con lo que los rayos X hacen con los huesos) los diagnósticos médicos y estudios de investigación son más rápidos y más precisos”, manifiesta Paul Lauterbur. Esta tecnología crea imágenes en dos dimensiones al introducir gradientes en el campo magnético.

Ver funcionando el cuerpo humano es fantástico. “Aunque todo el mundo se impresiona primero por las imágenes sagitales (la parte frontal vista desde atrás) del cerebro”, dice Lauterbur, “las imágenes del corazon son más impresionantes por razones técnicas (el movimiento tiende a hacer las fotografías borrosas sin trucos especiales)”.

Hoy, la resonancia magnética es un método de diagnóstico habitual y en el mundo se realizan más de 60 millones de exploraciones anuales con ella. “Mis familiares, amigos y yo hemos recibido los beneficios de esta tecnología y se siente muy bien escuchar cosas como lo que me dijo el encargado de una tienda, “gracias, usted salvó la vida de mi hija”.

Originalmente publicado en la revista Popular Mechanics en español, edición 6005, mayo del 2007.

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