Paul MacCready se volvió famoso en los años setenta al construir la primera nave aérea que funcionaba con energía humana, el Gossamer Condor. Ahora, en su empresa Aerovironment, con sede en California, se encarga de diseñar para otras compañías vehículos terrestres, acuáticos y aéreos que utilizan varias formas de energía , desde baterías hasta hidrógeno.

¿Por qué decidiste estudiar aeronáutica?
Porque estuve involucrado en el tema desde mi juventud: de los 10 a los 11 años de edad, mariposas y polillas; de los 11 a los 16, modelos de aeroplanos (ornitópteros, autogiros, helicópteros, planeadores y naves aéreas impulsadas con bandas de coma o con gas). Los aviones ligeros y planeadores, que eran pasatiempos, se expandieron a la investigación para volar en tormentas eléctricas y se involucraron en la siembra de nuves (con el objeto de producir lluvia), así como en concursos de planeador (gané el Campeonato Mundial, en Francia en 1956). Mis antecedentes como físico (de Yale y Caltech) me dieron las herramientas; en Cahltech, un doctorado en aerodinámica me dió habilidad en turbulencias. Todos los pasatiempos/negocios fueron hechos por mí mismo; pero todos beneficiados por la educación. En 1976 regresé a la aviación al diseñar el gigante Gossomer Condor, que funcionó con energía humana, el cual ganó un premio Kremer de 95,000 dólares en 1977. Uno más limpio, el Gossamer Albatross, ganó 213,000 dólares por cruzar el Canal Inglés en 1979.
Luego, en 1981, el Solar Challenger, impulsado con energía solar, voló de París a Inglaterra, 260 km. a 11,000 piés de altura. En 1982, reportando mis variados intereses en la junta anual de la Fundación Lindbergh, junté mis variadas experiencias y me di cuenta de que cumplían con el objetivo de hacer más con menos, lo que se convirtió en mi dedicación desde entonces. Trabajamos en planeadores gigantescos para 65,000 pies de altura (los microplaneadores son para menos de 1,000 pies), automóviles eficientes y bicicletas, artículos para operar sobre y bajo el agua, además de muchas otras cosas no relacionadas con vehículos. La eficiencia es la característica especial de todos ellos.

Primero fué poder humano, luego el solar y el eléctrico, ¿Que sigue para los vehículos?
Para los vehículos del futuro, dejar de emitir CO2, por el consumo de petróleo, gas natural o carbón. Fabricar automóviles mucho más eficientes, operados en 90% por la electricidad de la energía solar o eólica y fuentes acuáticas. Utilizar más servicios que trabajen con energía humana: bicicletas y caminar; con cargas sin esfuerzo en arneses que eviten el movimiento vertical. Utilizarautobuses y trenes en lugar de automóviles.

¿Que te interesa más: la tecnología o el medio ambiente?
Es importante una tecnología eficiente y necesaria, porque cura los rétos ambientales. Se comienza con objetivos ambientales, y para hallarlos se requiere eficiencia.

¿El hidrógeno sustituirá al petróleo?
El hidrógeno no tiene sentido para los automóviles estándar. La eficiencia del hidrógeno para los automóviles es de 20 a 25% contra 80 y 90% de los sistemas de baterías. Simplemente no tiene sentido. Los automóviles se venden más como juguetes, sin prioridad por la eficiencia, son llamativos. Y todos tendemos a responder a esta estrategia de mercadeo.

¿Qué nos sugieres?
No contamines. No manejes un vehículo que contamina. Consigue una rutina de ejercicio. El gran problema es la excesiva contaminación humana, para la cual no existe una cura.

Originalmente publicado en la revista Popular Mechanics en español, edición 6005, mayo del 2007.