La imagen de tu sonrisa la tengo grabada en la mente, y aunque tuviera 100 vidas, no dejaría de quererte.

Si rechazamos el amor que se nos da, si nos negamos dar amor porque tememos dolor o pérdida, entonces nuestra vida estará vacía, y nuestra pérdida mayor.

Me hiciste sensible cuando me había acostumbrado a parecer que no tenía sentimientos. Me he habituado a hablar de ti todo el tiempo. Mis amigas dicen que te olvide, que no vales la pena, cuando en realidad, sé que en el fondo que al final de toda oscuridad siempre hay una luz. ¿Sabes qué? Tú eres esa luz, que se apaga a ratos, las veces que sufro por ti.

HE tomado tu sonrisa con mis manos, ¿Me amaste? ¿Con los ojos? ¿Con el alma?
Yo te amé no sé ni cuanto. ¿Y ahora? Es el mañana del ayer
Melodía que retorna a mis oidos. Me estremece, me hace ver
Que un día, Dios sabe, yo te eche mucho de menos.
Ahora solo gracias… Gracias por volver a encontrarte.

Pável.